Las organizaciones modernas ya no dependen únicamente de sus activos tangibles, dependen cada vez más de sus activos intangibles como la información y el conocimiento, y por ello, necesitan trabajar continuamente en su estrategia basada en el conocimiento como fuente de ventaja competitiva.
La FAO (2020) propone que abordar conjuntamente la seguridad alimentaria y el cambio climático es posible, si se transforma la agricultura y se adoptan prácticas “climáticamente inteligentes”.
En México en el 2019, los productos hortofrutícolas tuvieron un valor importante para la exportación, como el aguacate (2,901 mdd), el jitomate (1,943 mdd) y las berries (1,236 mdd), ganando al maíz el protagonismo y valor.
Este crecimiento importante se le ha atribuido a la investigación y la inversión en tecnología. Tan solo la producción de aguacate hecho en México, representa el 30% de la cosecha mundial.
Un agricultor conoce cada hectárea de su cultivo y cada especie de plaga que puede destruirlo, además de los desafíos de la
inestabilidad del clima: el viento, la lluvia, la nieve, la escarcha, el calor, el polvo…conoce los efectos de todo ello…pero está limitado. A menudo, un agricultor no tiene el personal capacitado, el tiempo propio o el capital para hacer algo con los datos que recoge. Así que comúnmente utiliza herramientas que han existido por más de una década como las hojas de cálculo Excel, para posteriormente llevarlo a un agrónomo, que estudia la ciencia de la producción de alimentos.
Durante el auge tecnológico de las últimas décadas, el mundo de la agricultura se ha introducido silenciosamente en la tecnología de la analítica de datos.
Plataformas como Tableau (2020), Qlik (2020) o Power Bi (2020), facilitan la visualización de los datos, ya sea en gráficos, mapas o tablas. Por ello, se presenta un análisis de la producción de diversos productos hortofrutícolas, pudiendo destacar su desempeño gracias a la implementación de agricultura inteligente.
La producción de aguacate es uno de los cultivos más exitosos de la exportación agroalimentaria nacional. México se ha mantenido como el principal proveedor del mercado internacional, con una exportación a 26 países, y con una aportación del 45.95% del valor de las exportaciones a nivel mundial.
La figura 3. muestra la participación de los estados productores de aguacate en México, durante el año 2018.

La visualización utilizada en el software Power BI es Map, donde la saturación del color indica el nivel de participación de cada estado, ubicando en escala de grises a los 26 estados
con una aportación menos y sombreado en negro el estado principal. El estado líder a nivel nacional en la producción de aguacate es el Estado de Michoacán con un volumen de 1,674,855.03 toneladas (76.66%); Jalisco con 201,804.37 ton (9.24%); y el Estado de México 97,805.80 toneladas (4.48%).
La variedad principal es la producción de aguacate hass con el 97.23 %, del cual 5.16% es producción orgánica, un valor que ha aumentado desde el año 2016.
La implementación de agricultura de precisión ha permitido a los agricultores administrar el agua de riego del aguacate hass, ya que de acuerdo a Gómez Santamaria et al, (2017) el riego localizado mejora el rendimiento en la producción de aguacate y atiende la necesidad de un uso eficiente y responsable del agua.
Aunque Michoacán es el Estado líder, es importante mencionar que Jalisco, mediante la inversión de tecnología avanzada aplicada a sistemas de irrigación, potencialización de la tierra y cuidado de plagas, en el 2018 logró un incremento del 394.06% en los últimos 6 años, al aumentar de 40,805 toneladas a 201,804.37 toneladas, tal y como se puede observar en la figura 4.

En cuanto a la producción de jitomate, México es el principal proveedor a nivel mundial, esta hortaliza es considerada la numero uno ya que tiene una participación en el mercado internacional del 25.11% del valor de las exportaciones mundiales. Por ello, de acuerdo a la Planeación Agrícola Nacional 2017-2030 (SAGARPA, 2017), desde el año 2016 el 73.26% de la superficie cuenta con tecnología aplicada al a sanidad vegetal.
Dentro del PAN 2017-2030 se tiene como estrategia maximizar la producción de este cultivo, impulsado innovaciones relacionadas con la agricultura de precisión.
La figura 5. muestra los 32 estados con producción de jitomate o tomate rojo durante el año 2018, donde el estado líder productor es Sinaloa.

La visualización utilizada en el software Power Bi es donut chart, ya que la visualización Map, no permitía distinguir el nivel de participación de los 32 estados por gradiente.
El estado líder es Sinaloa con una producción de 1,088,251.51 toneladas (28.78%); San Luis Potosí con 393,581.64 toneladas (10.41%); y Michoacán con 281,847.89 toneladas.
La principal variedad producida es el jitomate saladette (29.64%), la cual tiene una producción en invernadero (27.48%) y en malla sombra (13.64%).
El Estado de Sinaloa posee el 50% de la producción en malla sombra y San Luis Potosí el 12%.
San Luis Potosí debe su éxito además de sus buenas prácticas, a la inversión en agricultura protegida, a través del uso de invernaderos y malla sombra, que combaten la mala temperatura con sistemas de calefacción de agua caliente y dotan a las plantas el agua que necesitan, así como la luz y el control de plagas y humedad.
En la tabla 3, se puede observar el porcentaje de la producción 2018 de las variedades de jitomate como el saladette, cherry, bola y uva del estado de San Luis Potosí.

Por último, se presenta un análisis de la producción de frutos del bosque o berries, la cual representa al grupo del arándano, frambuesa, fresa y zarzamora.
Las berries mexicanas se ubican como uno de los productos con mayor potencial en el sector agrícola mexicano, ya que cuentan con una demanda creciente a nivel nacional e internacional; al igual que el aguacate y el jitomate forman parte de los cultivos hortofrutícolas con mayor potencial de mercado, ya que son cultivos altamente demandados para exportación, en los que México cuenta con ventajas comparativas para su producción con alta calidad y precio competitivo.
La tabla 4 indica el volumen en toneladas de la producción de cada uno de los frutos del bosque o berries, durante el 2018.

La tabla 4 indica que Michoacán es el estado líder en la producción de fresa con 454,958.46 ton (69.60%) y zarzamora 275,588.02 ton (95.98%), mientras que Jalisco es el estado líder en la producción de arándano con 18,333.64 (45.55%) y frambuesa con 91,983.62 (70.65%).
La figura 6, muestra el tipo de cultivo de frambuesa, donde predomina la producción por macro túnel en un 78.14% a nivel nacional, el 100% de la producción orgánica para exportación está liderada por el Estado de Baja California con 2029 toneladas con la cosecha de 114 hectáreas (Blueberries consulting, 2020; SIAP, 2019).

Cabe resaltar que, a partir del 2018, el Estado de Sinaloa se convierte en el segundo productor de arándano (20.12%), superando la participación de Michoacán (16.14%) como segundo estado productor en años anteriores, gracias a la inversión en tecnología en sustrato y agricultura protegida (Agroexcelencia, 2019).
Aunque no existe un registro ante SIAP, del tipo de producción, tan solo en 3 años, los agricultores del norte de la región, específicamente en Ahome y El Fuerte, han logrado cultivar en maceta (Blueberries Consulting, 2020), por lo que se espera obtener datos de estos rendimientos en próximos años.