Redes de sensores y dispositivos embebidos, se reducen en gran escala en el desarrollo electrónico para su funcionamiento. A nivel mundial, las diferentes naciones hacen uso del sistema de monitoreo de alerta temprana, para actividades desde prevenir desastres naturales hasta para determinar comportamientos financieros y económicos en la bolsa mercantil; es allí donde las estaciones meteorológicas toman gran importancia porque su infraestructura está diseñada para tomar datos de la velocidad y dirección de los vientos, radiación solar, horas de frío, precipitación, humedad relativa, evapotranspiración, presión atmosférica, entre otros datos, permitiendo generar modelos de predicción para que el agricultor se contextualice de las fenologías propias de los cultivos, como también plagas y enfermedades que amenacen el buen ciclo de vida del mismo. Y todo esto converge que el cultivador va a tener las herramientas cuantitativas y cualitativas necesarias para la “toma de decisiones” de cuando cultivar, de cuando se da el periodo óptimo de la cosecha.
El presente documento de trabajo tiene la pretensión de enrutar la importancia de las estaciones meteorológicas en el desarrollo adecuado de un cultivo en su ciclo de vida; haciendo énfasis en la llamada “agricultura de precisión”, que cada día se difunde más en todo el mundo, que de la mano con la implementación de la agro medición y el uso de la sensorimetría hacen que las zonas de cultivo se conviertan en ambientes controlados que buscan cultivos de calidad, uso regulado de los recursos, que se enfocan en minimizar gastos y fortalecer las ganancias. Y fue para la década de los años noventa, que el manejo de las estaciones meteorológicas sufrió un cambio muy notable, pasaron a ser automatizadas, por la inclusión del uso de los microprocesadores y sistemas de cómputo que permitieron que su monitoreo fuera controlado de manera automática; con el pasar de los últimos años, la internet, las tecnologías emergentes han llevado a que los datos recolectados por estas estaciones sean almacenados y de uso mundial, lo que permitió la conformación de las
redes meteorológicas. Como lo expresa la OMM (1996) respecto a la conceptualización de Red meteorológica: “el conjunto de estaciones, convenientemente distribuidas, en las que se observan, miden y/ o registran las diferentes variables, fenómenos y elementos atmosféricos que son necesarios en el conocimiento y la determinación del estado del tiempo y el clima de una región, para su posterior aplicación a diversos usos y objetivos”. Y en un sentido reflexivo, este documento invita a la contextualización articulada de la era dela cuarta revolución industrial, de tal modo que artefactos tecnológicos como el Big Data, la web profunda, el blockchain sean considerados en el uso de las estaciones meteorológicas a fin de innovar la manera de cultivar tanto en las zonas rurales como urbanas, y la importancia de éstas se masificará mucho más con la incorporación de la Internet de las cosas.