La eficacia de la funcionalidad de las estaciones meteorológicas depende de varios factores, entre los cuales está su ubicación geográfica, según las pretensiones se ubican sobre la superficie terrestre, y en otras ocasiones en el mar. Lo importante es que la distancia entre ellas sea ponderada de manera estratégica para que abarque la región o terreno que se quiere monitorear. Además, el que sean automatizadas permite que los intervalos de tiempo en que se efectúan las mediciones u observaciones permiten un diagnóstico claro y con sesgos mínimos en situaciones que son demasiado fluctuantes, como por ejemplo al medir las características del viento; lo que generará pronósticos asertivos para que el cultivador tome decisiones pertinentes a favor del ciclo de vida del cultivo.
Es así que, con la información suministrada por la estación meteorológica, las tareas que pueden ser desarrolladas por el observador son: pronóstico de plagas y enfermedades en los cultivos; planificación de actividades de siembra, control y cosecha; aviso de helada, golpe de calor, lluvia, lo que le permite tomar decisiones que puedan prever situaciones caóticas para el cultivo; seguimiento del microclima, desarrollo fenológico y producción agrícola de mayor precisión; cálculo de la evapotranspiración y balance de agua en los cultivos; gestión del riego más eficaz; monitorización del suelo, del cultivo, del sistema de riego; entre otras.
Estas tareas son posibles gracias a que las estaciones meteorológicas funcionan con un sistema ecléctico, porque la información de entrada que corresponde a las mediciones u observaciones son parámetros de tipo cuantitativo y cualitativo, pero que concretan su procesamiento en establecer una información de salida que describe puntualmente la incidencia del medio ambiente y la atmósfera en un terreno específico. Y como estas estaciones funcionan en red con otras estaciones, hay un intercambio de información, lo que conlleva a establecer pronósticos en los cambios climáticos motivados por la ocurrencia en otras regiones. Además, estas bases de datos son almacenadas y guardas con el fin de poder crear un histórico que por medio de modelos matemáticos y uso de software predictivos se pueden establecer los pronósticos para la toma de decisiones.