Los instrumentos que las estaciones meteorológicas poseen en la actualidad son los siguientes:
- Barómetro, mide la presión atmosférica.
- Pluviómetro, mide la cantidad de agua por metro cuadrado.
- Psicómetro o higrómetro, mide la humedad relativa del aire (vapor de agua que se encuentra presente en la atmósfera) y la temperatura del punto de rocío.
- Piranómetro, mide la radiación solar global.
- Sensor radiación, mide solo el rango de radiación solar que activa la fotosíntesis.
- Veleta, indica la dirección del viento; Anemómetro, mide la velocidad del viento.
- Termómetro, mide la temperatura a distintas horas del día.
- Sensor de temperatura de suelo y/o agua, monitorea la temperatura del suelo o de un espejo de agua.
- Sensor humedad de hojas, cálculo de humedad de hoja.
La descripción de las variables que estos instrumentos miden tiene el siguiente contexto conceptual:
- Temperatura del aire (esta variable es utilizada para el cálculo de unidades térmicas de crecimiento en los cultivos, llamadas unidades calor o grados-día, mediante las cuales es posible conocer la incidencia de la temperatura en el desarrollo de los cultivos).
- Humedad relativa (variable utilizada para predecir posibles heladas en los cultivos y para pronosticar enfermedades en los cultivos y estimación de la evapotranspiración); Radiación solar (variable cuyo propósito es estimar la acumulación de materia seca por un cultivo).
- Humedad de las hojas (variable que sirve para estudiar la posible presencia de enfermedades en los cultivos); de allí la importancia de las estaciones meteorológicas en la agricultura, pues permiten establecer la probabilidad de ocurrencia de lluvias, ocurrencia de temperatura extremas en duración y localización, estimación de las tasas fotosintéticas y de evapotranspiración mediante la información de radiación solar y horas de luminosidad, poder determinar el nivel de riesgo climático para la ocurrencia de enfermedades en el cultivo, por medio de la combinación de datos como la humedad relativa, humedad de la hoja, nubosidad y la temperatura, índices de daño a frutos y flores, mediante la valoración de los niveles de velocidad de viento registrados.