2.1 Mecanización y agricultura sostenible
La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) promueve el desarrollo de sistemas para la Intensificación Sostenible de la Producción Agrícola (ISPA), basados en tres principios técnicos fundamentales: consecución simultánea de una mayor productividad agrícola y un mejoramiento del capital natural y los servicios del ecosistema; índices más elevados de eficiencia en el empleo de insumos clave como el agua, nutrientes, plaguicidas, energía, tierra y mano de obra, y la utilización de la biodiversidad gestionada y natural para fomentar la resistencia del sistema al es- trés abiótico, biótico y económico. Para ello, plantea la aplicación de siete prácticas: la alteración mínima del suelo; la cubierta orgánica permanente del suelo; la diversificación de especies; el empleo de variedades adaptadas de alto rendimiento a partir de semillas de buena calidad; el manejo integrado de plagas; la nutrición de las plantas basada en suelos sanos; y la gestión eficiente del agua (FAO, 2011).
Esta propuesta de la FAO se ha desarrollado en un contexto en el cual, como plantea Gil (1995), la agricultura moderna se desarrolla con un importante aporte energético proveniente del uso de máquinas y equipos agrícolas, que permiten la realización oportuna y eficiente de las distintas operaciones implícitas en el proceso de producción.
De acuerdo con Márquez (2011) la agricultura sostenible desde el punto de vista económico y ambiental necesita de un equipo mecánico que permita aumentar la productividad de la mano de obra ocupada, lo que hace posible una mejora de su nivel de vida. En los países en los que la tierra es escasa se ha dado prioridad a la intensificación de la producción mediante el aporte de energía en forma de fertilizantes, mientras que en los que la población agrícola se reduce, este aporte energético va unido a la mecanización.
También Stout y Cheze (1999) destacan que la producción efectiva de los cultivos requiere máquinas –herramientas manuales, implementos de tracción animal y equipos accionados por moto- res. Debido a que estas máquinas representan una sustancial inversión de capital para los agricultores individuales, se requieren principios y reglas para su selección y gestión apropiadas con el fin de obtener grandes retornos. Para Maroni (2004), la gestión de la maquinaria agrícola es un elemento que conforma, entre otros, el campo de acción del Ingeniero Agrónomo.
Para la FAO (2016), la mecanización sostenible desempeña un papel cada vez más importante. En esencia, la mecanización sostenible es la práctica de introducir maquinaria adecuada a los agricultores para asegurar que su producción no sólo sea ambientalmente sostenible, sino también más eficiente. La mecanización agrícola sostenible se refiere a todas las tecnologías de cultivo y procesamiento, desde las herramientas de mano básicas hasta equipos motorizados. No solamente se limita a considerar los aspectos técnicos de la agricultura, sino que también tiene en cuenta el efecto que tienen las herramientas en la producción del agricultor, desde la producción en los cultivos pasando por la cadena de valor hasta la comercialización de los productos, y a su vez, en el impacto que esto tiene sobre los ingresos del agricultor.
Gil (1995) planteó que aparejado al progreso tecnológico ha aumentado el costo de utilización de la maquinaria agrícola, no solamente expresado en términos de dinero sino también en función de cantidades cada vez mayores de energía, por lo que los técnicos, administradores y usuarios de estas tecnologías deben poseer un sólido conocimiento no sólo de los principios de trabajo de cada máquina posible de utilizar, sino también de los objetivos que se persiguen alcanzar con su uso.
Por su parte, Hoogeveen y van Lier (1999) destacaron que la agricultura mecanizada requiere la optimización de las condiciones de producción. Sólo cuando estas condiciones son óptimas, la producción puede ser la más eficiente posible.
Tomando en cuenta estos aspectos se puede afirmar que la gestión de la maquinaria agrícola es un elemento que forma parte, entre otros, del campo de acción del Ingeniero Agrónomo.